El proyecto considera la habilitación de una cancha de básquetbol de alto estándar. Zonas de calistenia y un sistema de iluminación que permite el uso del espacio en distintos horarios. Mejorando así su accesibilidad y seguridad.
Lo que, por años, fue considerado un espacio inseguro bajo la autopista Vespucio Norte. Hoy comienza a transformarse en un nuevo punto de encuentro para los vecinos de Huechuraba.
Ubicado en el sector de El Salto, este sector fue recuperado a través de una intervención urbana. Impulsada por la Municipalidad de Huechuraba en conjunto con Gatorade. Dando vida a un lugar pensado para el deporte, la vida de barrio y el uso cotidiano por parte de la comunidad.
La iniciativa, denominada “Gatorade Zone”, busca promover el deporte y recuperar espacios públicos. Especialmente para jóvenes, a través de infraestructura de calidad que invite a apropiarse del entorno.
Por su parte, el alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, valoró el impacto del proyecto. Asegurando que “estamos felices de recuperar este espacio que estaba tomado por la inseguridad. Y transformarlo en un lugar para el encuentro familiar, para el deporte, el medioambiente y la vida sana. Aquí hay un claro ejemplo de lo que se logra con alianzas público privadas. Y sabemos que nuestros vecinos van a cuidarlo. Seguiremos sumando elementos como puntos de reciclaje y recreación. Para que nos tomemos estos lugares que son clave para la vida en comunidad”.
El proyecto considera la habilitación de una cancha de básquetbol de alto estándar. Zonas de calistenia y un sistema de iluminación que permite el uso del espacio en distintos horarios. Mejorando así su accesibilidad y seguridad.
“En Gatorade y CCU nos motiva ser parte de proyectos que aporten a las comunidades. El deporte tiene la capacidad de convocar, generar encuentro y transformar espacios en lugares vivos. Y eso es lo que buscamos impulsar aquí”. Recalcó el gerente de marketing de funcionales, jugos y néctares de CCU, Daniel López.
A su vez, Pamela Valdés, vecina de Huechuraba, manifestó el sentir de la comunidad en el marco de este hito. “Hace muchos años que anhelábamos esta iniciativa. Pasar por aquí hace un tiempo, daba miedo. Por eso creemos en la unión entre los vecinos, la municipalidad y el mundo privado. Donde juntos, podemos hacer los cambios, podemos tener lugares seguros. Esto es un cambio importantísimo para nosotros. Este proyecto es un primer paso para demostrar que se puede cambiar un barrio, se puede hacer más seguro”, comentó.
La intervención también incorpora un componente sustentable. Reutilizando seis toneladas de residuos en su infraestructura. Alineándose con los objetivos nacionales de economía circular.
La recuperación de este espacio no solo significó una inversión relevante. Sino que también refleja cómo, a través del trabajo conjunto entre el sector público y privado, es posible transformar entornos. Y generar nuevas oportunidades para las comunidades.