
Dolor de mandíbula al despertar, tensión facial, molestias al masticar e incluso dolores de cabeza pueden estar asociados a esta condición. Desde NCA explican cómo una tecnología de vanguardia, que trabaja directamente sobre la musculatura facial sin cirugías, puede ser una alternativa para aliviar algunas de sus molestias.
El bruxismo, caracterizado por apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria. Puede ir mucho más allá del desgaste dental.
Entre sus síntomas se encuentran la sensación de tensión o cansancio en la mandíbula. Dolor en los músculos mandibulares, molestias faciales y dolores de cabeza.
Cuando este hábito se mantiene en el tiempo, la contracción constante de la musculatura puede generar sobrecarga y molestias en la zona mandibular.
Además, algunos dolores de mandíbula pueden estar relacionados con trastornos temporomandibulares (TMD). Un conjunto de condiciones que afectan tanto la articulación como los músculos encargados del movimiento de la mandíbula.
Frente a este tipo de molestias, Nutrición Cuerpo y Alma incorpora EMFACE como una alternativa no invasiva orientada al trabajo de la musculatura facial y mandibular.
La tecnología combina radiofrecuencia sincronizada con estimulación muscular, actuando sobre los músculos de la zona sin agujas ni procedimientos quirúrgicos.
El fabricante señala que esta tecnología puede utilizarse para abordar disfunciones temporomandibulares y aliviar dolor y espasmos musculares asociados.
“Muchas personas llegan pensando que el bruxismo es únicamente un problema dental. Pero la tensión muscular que genera también puede traducirse en dolor mandibular. Molestias en el rostro e incluso dolores de cabeza. En pacientes correctamente evaluados, tecnologías como EMFACE nos permiten trabajar directamente sobre esa musculatura de una manera no invasiva. Buscando disminuir la tensión y mejorar el bienestar del paciente”. Explica Pamela Barrientos, fundadora de NCA.
Uno de los principales atributos de EMFACE es que trabaja sobre la musculatura mediante estimulación electromagnética de alta intensidad. Mientras que la radiofrecuencia genera calor controlado en los tejidos.
Estudios sobre esta combinación tecnológica han demostrado efectos sobre la activación y calidad de la musculatura facial. Aunque la evidencia publicada se ha concentrado principalmente en sus aplicaciones de rejuvenecimiento y función muscular facial.
Desde NCA recalcan que EMFACE no elimina la causa del bruxismo ni reemplaza la evaluación odontológica o médica. Sino que puede utilizarse como una herramienta complementaria en determinados pacientes para ayudar a manejar las molestias musculares asociadas al bruxismo.




