Paso Los Libertadores: Los seguros que deberían evaluar las empresas de transporte ante una paralización prolongada
El Paso Los Libertadores es el principal paso terrestre entre Chile y Argentina. Su cierre se ha extendido por más de 30 días. Con ello ha dejado a cerca de dos mil camiones varados en territorio argentino.
Esto evidencia la importancia de contar con una estrategia de protección que considere vehículos, carga, trabajadores y continuidad operacional. Desde ACOSEG explican las principales coberturas que deberían evaluar las empresas del sector.
La reapertura de este Paso, desde el martes 18 de agosto, bajo una serie de condiciones, comienza a poner término a una de las mayores interrupciones recientes del tránsito terrestre entre Chile y Argentina.
Fue provocado por intensas nevazones. Se extendió por más de 30 días y dejó a cerca de dos mil camiones varados en territorio argentino.
La magnitud de la contingencia también se refleja en su impacto económico.
De acuerdo con estimaciones del director de la Cámara Aduanera, Javier León, las pérdidas alcanzarían cerca de US$200 millones. Esto, considerando gastos logísticos, permanencia de los vehículos y cobros asociados a los contenedores.
Más allá de los costos inmediatos, la situación vuelve a poner sobre la mesa una pregunta relevante para la industria del transporte.
¿Qué tan preparadas están las empresas para enfrentar una interrupción prolongada de sus operaciones?
Para la Asociación Gremial de Corredores de Seguros de Chile (ACOSEG), una contingencia de estas características demuestra la importancia de la gestión de riesgos para una empresa de transportes.
Ello, porque debe considerar los impactos sobre el vehículo y la mercancía. Pero además los trabajadores, terceros y, eventualmente, los ingresos del negocio. Esto, por lo que es necesario evaluar las coberturas de manera integral. Y de acuerdo con las características de cada operación.
Del vehículo a la carga: Una protección que debe ser integral
Uno de los primeros aspectos a considerar es la protección de los vehículos y equipos utilizados en la operación. Los seguros destinados a camiones permiten cubrir distintos riesgos asociados a accidentes. También daños, robos, y otros eventos que pueden dejar un vehículo fuera de circulación. O bien afectar directamente la capacidad operacional de la empresa.
A esto se suma el seguro de transporte de carga. Que debería contratar la empresa dueña de la mercancía.
Es especialmente relevante cuando se movilizan especies de alto valor o productos sensibles a las condiciones ambientales. Esta cobertura busca proteger frente a la pérdida, daño o deterioro de los bienes durante su transporte. Aunque es muy importante destacar que sus alcances y exclusiones dependen de las condiciones específicas de cada póliza.
“En una contingencia como la que vimos en Los Libertadores, pueden verse afectados simultáneamente el camión y la carga. También los trabajadores y la continuidad del negocio. Por eso es importante que las empresas revisen en detalle sus operaciones. Esto, antes de que ocurra el evento y conozcan con claridad a qué riesgos están expuestos y los que efectivamente están cubiertos”. Explicó Hugo Smith, ex presidente y socio de ACOSEG.
Otro elemento relevante es la responsabilidad civil del transportista.
Entrega protección frente a eventuales daños que la empresa pueda ocasionar a terceros. Esto, durante el desarrollo de sus actividades. En este punto también resulta importante revisar los límites de responsabilidad establecidos para la operación.
La protección, además, debe considerar a quienes hacen posible el transporte. Esto, ya que existen seguros asociados a trabajadores que permiten abordar lesiones corporales por accidentes y otros riesgos laborales que puedan afectar a conductores y al resto del personal vinculado a la operación. Lo que complementa las obligaciones y coberturas establecidas por la normativa laboral.
¿Qué ocurre cuando el problema es la interrupción del negocio?
Una de las coberturas que adquiere especial relevancia frente a una paralización prolongada es el seguro de lucro cesante o interrupción de negocios.
Sin embargo, desde ACOSEG advierten que su funcionamiento requiere especial atención. Ello, ya que no significa que cualquier interrupción o retraso en una operación se encuentre automáticamente cubierta en la póliza.
Este riesgo es una exclusión en la mayoría de los textos de las pólizas. Por lo que habitualmente no se encuentra amparado, salvo estipulación de lo contrario.
Por lo tanto, una demora logística, por sí sola, no necesariamente constituye un evento indemnizable. “Es importante no confundir una interrupción operacional con una cobertura automática de lucro cesante; en las pólizas se establecen cuáles son los eventos cubiertos, las condiciones para que opere la indemnización y sus exclusiones. Por eso, frente a riesgos climáticos o interrupciones de rutas, las empresas deben revisar previamente el alcance de sus contratos de seguro y no asumir que cualquier pérdida de ingresos estará cubierta”, señala el especialista de ACOSEG.
Otro aspecto que la contingencia de Los Libertadores permite relevar es la diferencia entre la responsabilidad que asume el transportista y la protección que puede contratar directamente el dueño de la mercancía. En una operación de transporte, la empresa transportista puede contar con pólizas destinadas a cubrir daños a las mercaderías, y eventualmente su responsabilidad dentro de los límites establecidos en el contrato de transporte, aunque en este caso podría ser considerado como un hecho de “fuerza mayor”, liberando al transportista de responsabilidad.
En términos generales si una empresa está realizando permanentemente envíos de mercaderías utilizando transportistas y los bienes son de alto valor o sensibles, parecería adecuado que sean los propietarios quienes se encarguen de la contratación del respectivo seguro de transporte.
La recomendación de ACOSEG es que las empresas de transporte y quienes envían cargas realicen periódicamente un levantamiento de sus principales riesgos, revisen los límites y exclusiones de sus pólizas y determinen si las coberturas contratadas son coherentes con el tipo de carga, rutas y nivel de exposición de su operación.
De esta manera, el seguro deja de ser solamente una herramienta para responder ante un accidente y pasa a formar parte de una estrategia más amplia de gestión y prevención de riesgos.




