EL INSPIRADOR CITROËN MEHARI, PRECURSOR DE LOS ACTUALES SUVs, CUMPLE 55 AÑOS DE VIDA

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Citroën celebra el 55º aniversario del Mehari, presentado el 16 de mayo de 1968 en el campo de golf de Deauville. Entre 1968 y 1987 se fabricaron 144.953 unidades, principalmente en la fábrica de Forest (Bélgica).

Este vehículo atípico, todoterreno y para todas las estaciones, sedujo a toda una generación por su modularidad, su funcionalidad y sus ventajas económicas. 

Fue el 16 de mayo de 1968, hace 55 años, en pleno movimiento de protesta estudiantil francés, cuando Citroën desveló su nuevo vehículo en el campo de golf de Deauville: el Mehari. 

Se trataba de un pick-up atípico con carrocería de plástico ABS (acrilonitrilo butadieno estireno), que ofrecía de 28 a 32 Hp de potencia, y que fue diseñado por Roland de La Poype sobre la plataforma del Dyane 6. Fabricado durante casi 20 años, entre 1968 y 1987, se construyeron 144.953 unidades (de las que 1.213 eran Mehari 4×4), lo que supuso un éxito sorprendente para este vehículo tan poco habitual. 

El Mehari se produjo, en su mayor parte, en la fábrica de Citroën de Forest (Bélgica), pero también en otras siete fábricas de Francia, España y Portugal.

UN VEHÍCULO TODOTERRENO Y PARA TODAS LAS ESTACIONES

Mehari procede del nombre que se da a los dromedarios en el norte de África y en el Sáhara. Estos animales son conocidos por su capacidad todoterreno, su resistencia y su sobriedad. 

El mehari es capaz de transportar tanto mercancías como pasajeros a largas distancias. Por ello, este nombre es muy representativo del modelo Citroën Mehari, conocido por su adaptación a todos los terrenos. Es un vehículo con numerosas capacidades.

Desde el exterior, el Mehari no parece realmente adecuado para todas las estaciones, ya que se parece más a un pequeño descapotable utilizado durante el verano. Gracias a una cubierta de invierno, el coche está completamente sellado, lo que lo convierte en un auto que se puede utilizar durante todo el año.

PRÁCTICO, MODULAR Y ECONÓMICO

El Mehari es altamente modular, pudiendo transformar parte de su suelo en un respaldo, lo que le permite añadir dos asientos más en la parte trasera y acomodar así hasta 4 pasajeros. Puede utilizarse en una amplia gama de situaciones, transportando tanto diferentes cargas como un número razonable de pasajeros.

La carrocería está formada por tan solo 11 piezas fácilmente reparables y puede limpiarse con un solo chorro de agua tanto por dentro como por fuera. Esto hace que el auto sea fácil de mantener y económico para sus clientes.

Auténtico recuerdo de la infancia de toda una generación, este concepto atípico, modular y económico, diseñado con materiales modernos para la época y una carrocería innovadora, se ha convertido con el paso de los años en un auténtico ícono del automóvil.

TRES VERSIONES MÍTICAS

Aunque se fabricó durante casi 20 años, el Mehari solo tuvo tres versiones diferentes, incluidas dos ediciones limitadas. En 1983, se lanzaron dos ediciones especiales. En primer lugar, el Méhari plage, con su aspecto vacacional y su llamativo color amarillo. Y luego, el Méhari Azur, del que solo se comercializaron 700 unidades en Francia, Italia y Portugal. En 1979, Citroën introdujo una nueva variante con la versión 4×4, que ofrecía una libertad casi inigualable incluso hoy en día.

UNA TRAYECTORIA PARTICULARMENTE DIVERSA

El Mehari es un vehículo que interesó especialmente a las administraciones públicas, como la policía, las aduanas, los aeropuertos, los hipódromos y muchas otras, pero también a comerciantes, artesanos y particulares.

Tuvo la oportunidad de hacer una larga carrera en el ejército francés, que encargó un total de 11.457 Mehari entre 1972 y 1987.

El Mehari 4×4 hizo carrera en la asistencia médica por las carreteras de todo el mundo. Participó en el Rally París-Dakar en 1980, en el que se fletaron 10 unidades Mehari 4×4 para prestar asistencia médica a lo largo de la ruta. Por último, el Mehari tuvo una gran carrera cinematográfica, especialmente gracias a la famosa película El gendarme de Saint Tropez, con Louis de Funès.