Revisión Técnica: Preparación del auto es clave para evitar rechazos

Marzo marca el inicio del período más intenso de revisiones técnicas en Chile. Miles de vehículos deben cumplir con la inspección obligatoria, que muchos conductores postergan hasta el último momento.
Sin embargo, aproximadamente el 25% de los vehículos es rechazado en la primera revisión técnica. Esto, por fallas que, en su mayoría, son evitables y económicas de solucionar.
Luces quemadas, neumáticos desgastados más allá del límite legal, limpiaparabrisas deteriorados y fugas de lubricantes. También espejos rotos, falta de patentes grabadas en los vidrios, falta de elementos de seguridad y/o emergencia, representan las causas más comunes de rechazo, todas ellas solucionables con productos que cuestan menos de $60.000 y que, revisados con anticipación en febrero, evitarían la frustración de tener que volver a la planta revisora, pagar nuevamente, y perder horas de trabajo.
Durante febrero y las primeras semanas de marzo hubo un incremento dramático en consultas y ventas. Nuestras estadísticas muestran que las consultas sobre productos para revisión técnica aumentaron un 25% en febrero comparado con meses regulares, mientras que las ventas de artículos de mantención básica se disparan un 14% en las dos semanas previas a marzo. Lo preocupante es que muchos llegan justo el día antes de su revisión buscando soluciones urgentes que podrían haber resuelto con semanas de anticipación.
Asimismo, el porcentaje de rechazo en primera revisión ronda el 25% a nivel nacional, cifra que podría reducirse significativamente con preparación anticipada. La mayoría de los rechazos son por fallas básicas: luces quemadas, neumáticos desgastados más allá del límite legal, limpiaparabrisas deteriorados, fuga de fluidos, espejos rotos, falta de grabado de patentes o falta de elementos de seguridad y/o emergencia.
Todas estas fallas son solucionables con productos que cuestan menos de $60.000.
Revisados con anticipación en febrero, evitarían la frustración de tener que volver a la planta revisora. Pagar nuevamente y perder horas de trabajo.
Lo que vemos constantemente es que estas fallas no son complejas ni requieren mecánico especializado. Un juego de ampolletas LED H7 para faros cuesta entre $29.000 y $59.000. Un juego de plumillas limpiaparabrisas de calidad está entre $8.000 y $48.000. El líquido limpiaparabrisas cuesta $1.500, los 450 ml. Revisar presión de neumáticos es gratis en la mayoría de nuestras sucursales.
Estamos hablando de inversiones mínimas que evitan rechazos, multas y pérdidas de tiempo.
Una de las principales recomendaciones es realizar una revisión preventiva integral. Esto, al menos cuatro semanas antes de la fecha de vencimiento. En ese sentido es importante verificar que todas las luces funcionen (altas, bajas, intermitentes, freno, reversa y patente) y reemplazar ampolletas quemadas.
También se debe revisar profundidad de surcos de neumáticos (mínimo 1,6 mm) y presión de inflado. Esto, según especificaciones del fabricante. Inspeccionar parabrisas buscando quebraduras o piquetes y verificar que limpiaparabrisas no dejen marcas o rayas. Chequear niveles de todos los fluidos (aceite motor, frenos, refrigerante, dirección hidráulica y limpiaparabrisas). Verificar que espejos laterales estén firmes, sin quebraduras.
También que el auto cuente con el grabado de patente obligatorio desde mayo de 2025. Probar todos los cinturones de seguridad asegurando retracción adecuada. Que el vehículo cuente con todos los elementos de seguridad (Chaleco reflectante, botiquín, extintor, gata, herramientas y neumático de emergencia en buen estado); y limpiar patentes y confirmar legibilidad completa.
La revisión técnica no debe verse como un trámite burocrático, sino como una oportunidad para verificar que tu vehículo está en condiciones seguras. Los rechazos no son caprichos de los revisores: son señales de que algo en tu auto requiere atención. Prepararse en febrero, cuando aún hay tiempo y calma, versus a fines de marzo comprando una ampolleta de emergencia, marca la diferencia entre un proceso tranquilo y uno estresante.





