El avance de la Inteligencia Artificial, las mayores exigencias ambientales y el aumento del consumo eléctrico están impulsando inversiones en automatización, digitalización y gestión energética en industrias, edificios e infraestructura crítica.
La presión por reducir emisiones y mejorar el uso de energía está llevando a empresas e industrias a acelerar la incorporación de tecnologías. Orientadas a eficiencia energética y monitoreo operacional.
El fenómeno se observa en sectores como edificios, infraestructura crítica, minería, industria y centros de datos. Donde la necesidad de optimizar recursos convive con mayores exigencias ambientales y operacionales.
Este año, el llamado internacional está centrado en acelerar soluciones capaces de enfrentar desafíos. Como la contaminación, el uso ineficiente de recursos y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
Y es que el contexto internacional se ha vuelto más exigente. Naciones Unidas advirtió que, para mantener la meta de limitar el calentamiento global a 1,5°C. Las emisiones globales deberán disminuir cerca de 43% hacia 2030 respecto de los niveles registrados en 2019.
A ello se suma el crecimiento sostenido de tecnologías digitales y aplicaciones vinculadas a Inteligencia Artificial.
Según la Agencia Internacional de Energía (IEA), los centros de datos concentraron aproximadamente el 1,5% del consumo mundial de electricidad en 2024 y podrían duplicar su demanda energética hacia 2030. Impulsados por el aumento del procesamiento de datos y sistemas de IA.
En este sentido, la discusión sobre sostenibilidad ha dejado de centrarse únicamente en compromisos de largo plazo y metas futuras. Particularmente en la industria, el foco está puesto en acelerar la implementación de herramientas. Que hoy permiten monitorear consumos, automatizar procesos y reducir pérdidas energéticas.
En esta línea, digitalización, automatización, electrificación y gestión inteligente de energía aparecen entre las principales tecnologías que están siendo incorporadas. Para mejorar eficiencia operacional y reducir emisiones en distintos sectores productivos.
En Chile y América Latina, el avance de las energías renovables y las metas de carbono neutralidad comprometidas por distintos sectores. También están impulsando inversiones en infraestructura, automatización y plataformas de gestión energética.
“Las organizaciones enfrentan una doble presión: avanzar en sostenibilidad y mantener competitividad operacional. La buena noticia es que ambas metas pueden avanzar en paralelo mediante tecnologías que ya existen. Y que permiten tomar decisiones en tiempo real, reducir desperdicios y optimizar el desempeño energético”. Agrega Estay.
En ese panorama, el experto comenta que la compañía Schneider Electric, por ejemplo. Ha impulsado soluciones orientadas a la electrificación, automatización y digitalización. Para apoyar a organizaciones en la reducción de su huella ambiental y en una gestión más eficiente de recursos energéticos.
Sin duda, se trata de grandes avances, ya que mientras organismos internacionales advierten que esta década será decisiva para contener el impacto del cambio climático, en la industria el debate apunta cada vez más a la velocidad con que las tecnologías disponibles logren implementarse a gran escala.
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