Claves para transformarse en el rey o reina de la parrilla: Los secretos para lograr un fuego seguro en tu asado del 18
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Antes de elegir el corte de carne, preparar los aliños o definir quién estará a cargo de la parrilla, existe un paso que puede marcar la diferencia en el resultado final. Conseguir un buen fuego y evitar riesgos relacionados a quemaduras o incendios.
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Constanza Lewin es Gerenta de Marketing de ENKO. Una empresa chilena, dueña de la marca Ronson en Latinoamérica, marca que cumple 130 años de trayectoria. Ampliamente reconocida por sus estándares de seguridad. La ejecutiva entrega recomendaciones para encender correctamente el carbón. También para elegir el encendedor adecuado y evitar errores que pueden transformar un momento de celebración en un accidente.
Para los chilenos, el asado es mucho más que una forma de cocinar: es parte de la celebración. Un estudio de Cadem señala que el 75% de los encuestados declara tener una parrilla a carbón en su hogar, mientras que un 24% asocia el asado con compartir y celebrar en familia.
Pero detrás de esta tradición también existe un riesgo que conviene no perder de vista. Durante las Fiestas Patrias, los servicios de urgencia del país registran un aumento de hasta un 25% en las consultas por quemaduras asociadas al uso de parrillas, brasas y fuego doméstico.
La cifra pone en perspectiva la importancia de tomar precauciones desde el primer momento: el encendido.
Y es que, aunque durante Fiestas Patrias buena parte de la atención se concentra en escoger el corte perfecto, alcanzar el punto de cocción o conseguir los mejores acompañamientos, existe un elemento que muchas veces queda en segundo plano: el fuego.
“Cuando se habla de un buen asado, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en el corte de carne, los tiempos de cocción o los aliños. Sin embargo, el verdadero protagonista de una buena parrilla es el fuego. Unas brasas bien formadas permiten cocinar de manera uniforme, mantener una temperatura constante y potenciar el sabor de los alimentos, mientras que un fuego mal preparado puede traducirse en llamas excesivas, humo en abundancia y una cocción irregular”, explica Constanza Lewin, Gerenta de Marketing de ENKO, empresa chilena, dueña de la marca Ronson en Latinoamérica, marca que cumple 130 años de trayectoria y reconocida por sus estándares de seguridad.
El asado comienza con el encendido
La calidad del fuego comienza desde el primer momento: el encendido. Si este proceso resulta lento o poco eficiente, es habitual que las personas intenten acelerarlo recurriendo a prácticas que pueden ser peligrosas, como agregar combustibles inflamables o manipular constantemente el carbón para mantener la combustión.
Por eso, la elección del encendedor también importa. De acuerdo con Lewin, utilizar una herramienta diseñada para este tipo de tareas permite concentrar la llama sobre el carbón o la leña y mantener una mayor distancia entre las manos y el calor.
“Los encendedores multipropósito fueron desarrollados precisamente para este tipo de aplicaciones, entregando mayor alcance, comodidad y precisión durante el proceso de encendido. Esto no sólo mejora la experiencia del usuario, sino que también contribuye a formar brasas más parejas y listas para cocinar”, señala la experta.
Un buen fuego requiere tiempo. Lo recomendable es encender el carbón con anticipación y esperar entre 30 y 45 minutos para que las brasas alcancen una temperatura uniforme antes de comenzar la cocción.
Los errores que pueden arruinar el fuego y aumentar los riesgos
Durante Fiestas Patrias, muchas personas preparan asados sólo en ocasiones especiales. Esa falta de práctica puede traducirse en errores que afectan tanto la seguridad como la calidad del fuego.
Uno de los más frecuentes es intentar encender carbón o leña húmedos. La humedad dificulta la combustión, genera más humo y prolonga el proceso de encendido. El problema aparece cuando, ante la dificultad para prender el fuego, se intenta acelerar el proceso utilizando combustibles inflamables.
“Los acelerantes inflamables como gasolina, alcohol o parafina nunca deben utilizarse para prender o reactivar el fuego, debido al alto riesgo de quemaduras y accidentes”, advierte Constanza Lewin.
Otro error habitual es utilizar más combustible del necesario. Una cantidad excesiva de carbón o una distribución inadecuada pueden dificultar la circulación del aire, retrasando la formación de brasas y haciendo más complejo controlar la temperatura.
También está el factor tiempo. Preparar la parrilla cuando los invitados ya llegaron puede llevar a improvisaciones: manipular constantemente el carbón, intentar encenderlo una y otra vez o comenzar a cocinar directamente sobre llamas vivas, en lugar de esperar la formación de brasas.
La regla es simple: un buen asado no se apura.
No da lo mismo qué encendedor usar
Aunque todos los encendedores producen una llama, no todos fueron desarrollados para las mismas aplicaciones.
Un encendedor convencional está pensado para usos rápidos y de corta duración. Prender una parrilla, en cambio, requiere alcanzar zonas profundas del carbón o la leña y trabajar cerca de superficies que rápidamente comienzan a calentarse.
Ahí aparecen los encendedores multipropósito, diseñados para aplicaciones como parrillas, quinchos, chimeneas, braseros, estufas y cocinillas.
“Muchas personas utilizan fósforos o encendedores convencionales para prender el carbón. Esto obliga a acercar demasiado las manos al calor. Además de realizar varios intentos antes de lograr el encendido. Elegir un encendedor diseñado para esta tarea mejora la experiencia de uso, pero también ayuda a reducir el riesgo de quemaduras. Junto con evita tener que improvisar con herramientas que no fueron pensadas para ese tipo de tareas”, explica la gerenta de Marketing de ENKO.
Dentro de esta categoría existen distintas alternativas. El Multipropósito Tubo Largo permite alcanzar el carbón o la leña manteniendo una distancia respecto del calor; el Multipropósito Tubo Flexible facilita modificar el ángulo de encendido para acceder a lugares más difíciles; y el Multipropósito Torch, que genera una llama tipo soplete, está pensado para situaciones en las que se requiere una llama más concentrada y puede ser útil frente a condiciones de viento moderado.
La llama también importa
No se trata simplemente de conseguir “más fuego”. Para un encendido eficiente, la llama debe ser estable, constante y controlable, de manera que permita concentrar el calor sobre el punto donde comienza la combustión.
Una llama uniforme facilita que el carbón o la leña alcancen temperatura de manera progresiva, reduciendo los intentos de encendido y favoreciendo una formación más pareja de las brasas.
En exteriores, además, hay que considerar el viento. Una corriente de aire puede modificar la dirección de la llama, dificultar el encendido y desplazar pequeñas brasas hacia materiales combustibles.
“Más allá de la intensidad de la llama, lo verdaderamente importante es utilizar la herramienta adecuada para cada necesidad y seguir siempre las recomendaciones de uso del fabricante”, enfatiza la profesional.
El entorno también es parte del asado seguro
La seguridad no termina en la elección del encendedor. El lugar donde se instala la parrilla es igualmente importante.
CONAF ha llamado a no instalar parrillas bajo árboles. Tampoco cerca de vegetación seca o matorrales. Además de despejar el entorno y mantener alejados del fuego elementos combustibles. También recomienda mantener la leña, el carbón y los cilindros de gas alejados del fuego y no dejar a niños cerca de parrillas o fogatas sin supervisión.
La recomendación cobra especial relevancia en sectores rurales o de interfaz urbano-rural, donde el fuego puede convertirse rápidamente en un incendio.
Por eso, antes de encender, conviene revisar el entorno, despejar la zona y asegurarse de que la parrilla esté en buen estado. Y, como medida preventiva, contar con agua, arena o un extintor a mano.
El checklist para convertirse en rey o reina de la parrilla
Con 130 años de trayectoria, Ronson busca mantener así una tradición ligada al fuego, pero bajo una premisa que cobra especial importancia durante las celebraciones: disfrutar del asado comienza por saber encenderlo de manera responsable.
Bajo este contexto, para quienes tendrán la responsabilidad de encender el fuego este 18, Lewin entrega un checklist sencillo:
1. Carbón o leña secos. Facilitan la combustión y reducen la generación de humo.
2. Preparar el fuego con anticipación. Lo recomendable es encender entre 30 y 45 minutos antes de comenzar a cocinar y esperar la formación de brasas.
3. Elegir un encendedor adecuado. Para parrillas y exteriores, privilegiar un encendedor multipropósito que entregue alcance y control.
4. No utilizar acelerantes inflamables. Nunca recurrir a gasolina, alcohol o parafina para prender o reactivar el fuego.
5. Revisar el entorno. La parrilla debe mantenerse alejada de árboles, pastizales, vegetación seca y otros materiales combustibles.
6. Considerar el viento. La ubicación y el tipo de llama deben permitir mantener el fuego bajo control.
7. Mantener a niños y mascotas alejados. Especialmente durante el encendido y mientras la parrilla se encuentre caliente.
8. Tener implementos de seguridad. Pinzas largas, guantes resistentes al calor y agua, arena o un extintor pueden ser útiles frente a una eventualidad.
9. Cocinar sobre brasas, no sobre llamas vivas. Esto permite controlar mejor la temperatura y evitar que los alimentos se quemen.
10. Apagar completamente el fuego. Una vez terminado el asado, hay que verificar que las brasas estén completamente apagadas antes de abandonar el lugar.
A estas recomendaciones se suman las medidas de prevención de CONAF.
Durante Fiestas Patrias llama a instalar las parrillas lejos de árboles y pastizales. A evitar estar cerca de vegetación seca y otros materiales combustibles. Además de despejar previamente el entorno donde se encenderá el fuego. El organismo también recomienda mantener alejados del fuego elementos como leña, carbón, cilindros de gas, papeles y basura, y contar con una fuente de agua o un extintor como medida preventiva. Asimismo, aconseja no dejar a niños cerca de parrillas o fogatas sin supervisión.
La recomendación cobra especial importancia cuando el asado se realiza al aire libre o en sectores cercanos a vegetación. CONAF recuerda que antes de encender fuego, es fundamental informarse sobre las condiciones y restricciones del lugar. En las Áreas Protegidas administradas por el organismo, está prohibido hacer fuego. Una vez finalizada la actividad, las brasas deben quedar completamente apagadas. Esto, antes de abandonar el lugar.
“Ser el rey o reina de la parrilla no depende únicamente de elegir una buena carne o dominar los tiempos de cocción. También significa comprender que un gran asado comienza con un fuego bien preparado. Utilizar herramientas diseñadas para cada tarea y privilegiar siempre la seguridad de quienes comparten la celebración”, concluye Constanza Lewin.
Para más información:
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